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domingo, 14 de abril de 2013

combate


los aeropuertos de europa
son luciérnagas
en un mapa

los aeropuertos de europa
son un campo
de minas
abierto

y yo voy a cruzarlo


1.

cargar de libros un avión
militar
acomodar a foster wallace
debajo de las recetas de mi abuela
moler los huesos de allen
ginsberg en santa
comunión
con las falanges de oscar
wilde

(alguna forma
de ternura
post-morten

posible)

versos de pizarnik
tapizando
los cristales
sumiendo
la cabina en una oscuridad
absoluta

nadie necesita ver

dentro de un avión
existe todo el mundo
en su lapso
de brevedad
cíclica

2.

aquí
alfa siete
en maniobra del aleph
cuando yeats
lloró
frente a irlanda quemada

¿me recibes?

-sentir el silencio
como un manto cálido
sobre los hombros-

¿me recibes?

aquí alfa
siete
en maniobra del aleph
cuando yeats
lloró
frente a irlanda quemada

3.

tengo delirios de grandeza
y puedo pasar horas
debajo de la cama
mirando las maniobras
de una fina
mota de polvo

así aprendo
a caminar

los periódicos me queman la cabeza
todas las personas que encuentran razones
a este siglo
me queman la cabeza
vuestros relojes barbas dedos
piercings papeles
trenes
me queman la cabeza
y empiezo a envolver
mi cuerpo
con látex
y film transparente

-un silencio
acorde
a esta época-

construyo
una segunda piel
protectora

soy lunar
en el brillo
de las palabras
huecas

soy ignífuga
recta
y letal
un sendero de una sola
dirección
orientado
hacia el cielo

una silueta
inmóvil
en la pista
de despegue


4.

mi figura
es una aproximación
a la tristeza
de la muralla china

[la que todos los astronautas
ven
desde el espacio
y nadie puede
tocar]


5.

ahora
hemos encendido los motores

el aeropuerto está vacío

si yo alguna vez quise
besar argentina
ahora no importa
me han enseñado muy bien

-doble palanca
cero tres
aquí alfa
siete-

altura de once mil pies
equivalente
a toda la sangre
que vertebra
las capitales
de europa
en un año

iniciamos maniobra
del aleph
cuando yeats
lloró porque irlanda
no era verde
y nadie le secó
los ojos


6.

llevo muy poco combustible
y tantos libros

libros bajo el asiento
bajo el film entre las piernas
a ambos lados del cuello
en el casco
en los mandos
en el compartimento
de la bomba h
y
por supuesto
dentro de la bomba h
LA BOMBA HACHE
en su vientre goloso
y su corazón
azul

(esta es la primera vez que la palabra
corazón
aparece
en un poema)

europa se vuelve un mar
de trigo
y yo sigo
viva

viernes, 16 de noviembre de 2012

estructura


i will write
it, all the talk of the world
everywhere in this morning, leav-
ing open parentheses sections
for my own accompanyng inner
thoughts - with roars of me
all brain - all world
roaring - vibrating -I put
it down, swiftly, 1000 words
(of pages) compressed into one second
of time

Jack Kerouac

un hexágono de luces perfectas
como proyección de las líneas
y el vacío
royendo despacio el vientre de las mujeres
fáciles

cuando digo fáciles no me refiero
a ninguna clase de aceptación
simple
y sincera
del sexo la violencia
el ansia
[pureza en automático

tú,
baja
ahora
mismo
del coche]

hablo del orgullo enredándose en dagas
cóncavas
la garganta
y el absurdo existencial como
bandera y el pseudointelectualismo
de stravinski y las cosas
complicadas que me generan
un rechazo visceral
a las palabras,
que me brotan del vientre
abierto
el vientre mismo una llaga inmensa
y es decir mucho porque
tengo llagas en las pupilas
llagas cubriéndome los brazos
hendiendo la lengua
desgajando el mecanismo
(reloj de cuco)

las rótulas

soy job
con pecado y culpa
soy job
escupiéndole
en los ojos
a tu dios
una y otra vez

una y otra vez

y no pienso parar de escupirte
no pienso parar de rasgarme
los pezones, hundir
los dedos
(estos dedos llenos de luz
fruta roja asfalto
y semen)
en las costillas
hasta perforar los pulmones, hasta dinamitar
los pulmones
y que sea tanto el aire
en las arterias, tanta la presión
la resistencia en el útero
que yo me disuelva en un discurrir
suave
sin decir nada, sin volver
a gritar así
como grito cuando tengo miedo
y las palabras
afloran
a menos de dos centímetros bajo la piel
cristalizan con este frío de noviembre
me cosen los labios, roban una joyería
inmensa y me detienen
en plena praza da quintana
por estúpida
por sincera
por no saber muy bien qué hago
para estar viva, por no entender
muy bien
qué quiero decir cuando
digo que tengo miedo
que la determinación
de mis pulsaciones
de mi egoísmo
(llamo egoísmo
al deseo
de hacerte feliz)
es demasiado grande y yo
demasiado pequeña
y que quizá
no puedo
cerrar las manos en una curva
elíptica
con la que levantarte
sobre tus tobillos
enterrados en la nieve:
al final
solo sé tirar de ti
hacia arriba
aferrarte por los hombros las axilas
tan frágiles
y llenarte la boca de aire
de sueño
de palabras y cristales
cortando la lengua
la sangre
en tu boca abierta como una alucinación
de gasolina
y éter
todo el mar en llamas sobre nuestras cabezas
mientras grito mao mao mao mao mao
mao mao mao mao mao mao mao
con los ojos cerrados
apretándote muy fuerte
masticas despacio
las heridas del pecho
porque no existe la contención
en este diagrama de las cruces
así que come
mata
bebe todo el vientre
como un cáliz
yermo
sin comienzo ni palabra
porque yo estoy aquí y no vas a hundirte
no vas a hundirte no vas a hundirte
escúchame
no vas a hundirte


al final
solo sé tirar de ti
hacia arriba
izarte sobre la miseria de mis dedos
de bailarina rota
sacar tu cabeza
fuera del agua, fuera del agua-navaja
palabra de artaud
a ciegas


[et moi je danse mao mao]

y así vamos subiendo, así te tapo los oídos
te muerdo los labios te destrozo
los labios y me quemo la piel
de la espalda
hasta el azul-oscuro-casi-negro

[Y VOSOTROS]

puedo describir la hipoxia
el verde en las uñas

te arrastro a la arena,
virgen y azul
como eres
cuando estás desnudo
tan desnudo
y frágil
como yo
cuando estoy
desnuda
y frágil
en los espejos

y eres hermoso de esta manera
o de cualquier otra

o de cualquier otra

domingo, 7 de octubre de 2012

isótopos


si la erupción que sepultó
pompeya en el año 79
abrigase las calles
de santiago
con lava y gas y piedras
los arqueólogos me encontrarían
aquí
sola
o no
junto a los coches 
y serían capaces de establecer mis índices
corporales, medirían
los isótopos
de potasio que irradia
la médula:
hasta es posible que descubriesen
la no duplicidad
del cromosoma x

analizarían con máquinas
complejas
las fibras de tu camisa que se han quedado
bajo las uñas, noventa y cinco de algodón
(tan suave)
frente al poliéster
yo respiraría muy quieta
un insecto en ámbar
fingiendo el sueño de mil
ochocientos
años
(tengo práctica,
créeme)
y así no existiría la más mínima
sospecha
de mi indefensión
me extenderían sobre una gran cama blanca con líneas
blancas papeles blancos azulejos blancos
todo el cuerpo rociado de reactivos
violeta azul
FAULKNER

recogerían los objetos inútiles
el libro de carver abierto
en prosser o en el poema
del colibrí, la calefacción a tope,
cansados hasta los huesos, el olor de pólvora
aún en nuestros dedos
pondrían nombres muy largos
___________[con muchos números
__________________[para confundirnos
a los bolígrafos el folleto del códice
los cables y el móvil
vibrando
en una sincronía con todos los gritos
de perra que han roto la historia
la histeria
y ahora hago una pausa
para decirte que no verían
la castaña
diminuta
entre mis dedos
__________________________[probablemente la apretaría muy fuerte,
____________________________el monóxido
_______________________________ los cristales

incluso cuando me abriesen la mano
rígida
y firme sobre el fruto
cuando intentasen separarme los dedos
yo les mordería a todos los ojos
desde mi sueño de dos mil años
sepultada
piedra a piedra;
me levantarían con mi vestido verde
las manos como cuerpos
y sabrían que nunca llevo ropa interior que me gustan
las postales de kioto
que hace frío y por eso me tapo la cara
hasta las cejas
pero no podrían explicar los frutos echando raíces
en mis muñecas
fosilizadas
la savia y la resina
humedeciéndome
la boca
y la sonrisa que me partiría los labios
en el momento mismo
de ser aire porque moriría
como yo quiero morir
es decir
sabiendo
que no sé
que me estoy muriendo
lucharía hasta el final por el último pedazo
de tierra de vida de río
la última gota de agua dinamitando
mis pulmones
y si una vez te juré que no estaba aquí ni para morir
ni para matar
lo decía
con todo el peso de las palabras
yo estoy aquí para delimitar
tus hombros en un arco
de sangre y gritar tan fuerte
en esta acera
donde nadie me escuche
gritar hasta que se me rasgue la garganta
que soy libre
y que estoy
viva

y por eso apretaría tan fuerte
la castaña
el fruto de otoño virgen
contra las falanges
rotas
(una dinamo girando en cualquiera
de nuestros
universos)
no puedo morir porque estoy respirando
y esta verdad absoluta
no niega el invierno
sino que lo invita
a derramarse
en el cáliz de mi pelvis

(los arqueólogos no entenderían
nada
de esto
pero tú
ya
lo sabes)

sábado, 18 de agosto de 2012

(meta)física

me gusta mi cuerpo

reverencio la curva exacta del vientre
y la fuerza de los músculos
tensando la piel
los músculos
que me dejan levantarme
cada mañana,
escondo fibras tan sensibles
en cada punto
del cuello que tardarías
una eternidad
en iniciar el mapa
y ahora
de pie frente al espejo
reconozco que mi sexo
es
hermoso
con vello y sin
vello, los dioses
hicieron algo maravilloso
cuando crearon
la inexactitud
del clítoris

las uñas parecen metacrilato extendido
y en los ojos leo
palabras en morse,
mis pies no me sostienen
más allá de sus puntas
y aún así veo el horizonte infinito
de la cabellera resbalando
por los hombros:
nací hace dos años o dos siglos
con el pelo tan rizado
como el deseo que alimenta las venas
y configura
noches a gritos
(toda esta desesperación
de no tenerme)

podría pasar horas así
frente al espejo
desdibujando
los extremos
de las costillas o rompiendo
uno a uno los tendones
que me atan
a este instante-lugar

los brazos pueden dibujar
una utopía de estrellas
sobre el mar
o sostener los bordes
de la elipsis
derramándose

tengo dos marcas circulares
en el muslo derecho
un lunar bajo el pezón
y cicatrices en los tobillos
que se parecen a una luna
estriada

si hace frío
las pupilas se estrechan
y el iris se vuelve
dinámico
un crisol
abierto sobre la rótula

ahora
frente al espejo
descubro la irregularidad
de la piel y las sombras
que el sol ha olvidado
en desorden uniforme
sobre mi espalda,
un camino de pirita
(las vértebras)
hacia el equinoccio de la cintura

en algún lugar de esta habitación
suena una viola
triste
y a mí me gusta
mi cuerpo
cuando el amanecer lo rasga
por la mitad  

(pero aquí
a apenas trece metros hacia el interior del árbol
donde el tiempo fluye sin interrupciones
y la perfección cíclica de las hojas
niega la angustia
aquí
los minutos son horas que no pesan
y veo arder el sol como quien celebra
un holocausto de silencios)

sábado, 11 de agosto de 2012

wall street


mi cuerpo es una omega invertida

te digo esto para que imagines
una curva alterada
por infinitos pájaros
que se vuelven espiral y conforman
una carretera descendiendo
a las playas de pontevedra
a lanzada
virgen

la literalidad absoluta
me fuerza a dibujar el cielo
y mi cuerpo desnudo, erizado
las manos trazan una silueta
inconstante
sobre el mar a las ocho cuarenta y nueve
minutos de la tarde
la estrella de sangre repentinamente caída
tardo veintidós segundos en superar
este imperio de las urbanizaciones

ahora ya no existo, ya no pertenezco
aquí
todas mis ciudades industriales
se desvanecen
en el círculo perfecto
del mar y el sol
rasgando el horizonte
como rasgo yo la línea que me separa del agua
y claveteo los poros, levanto las ingles

el agua está tan fría, mis pechos son tan blancos
y yo me he vuelto tan
tan
pequeña

me hace falta muy poco
o quizá demasiado
para sonreír
un cuenco de fruta y tres
libros
patente de corso para arrancarte
la piel y estructurar los pedazos
en esculturas posmodernas
que sepan hablar
de mi dolor húmedo

los gatos somos así

checoslovaquia arde, europa lleva siglos
retorciéndose estéril
sobre las montañas de mi nombre
y es por eso que me encantan los cunnilingus,
desearía hablar de la gloria salvaje
y del sol varado, pudriéndose
como escudos brillantes y de los escudos
brillantes como el pecho de aquiles

(el pecho de aquiles cobija arañas
y barcos y andamios y a patroclo vuelto
corredor en wall street)

(veinte metros de profundidad

el fiscal se está quedando sin
aire, una vez leí que cuando agonizas
bajo el agua
vives azul FAULKNER
desgarrando las arterias y todo es un incendio
detrás de los ojos, tus pupilas
atravesando
el cráneo
y que entonces
se funden los alvéolos en un crisol
maravilloso, sangre y lo neumático
reventándome
las sienes)

(poseidón nunca abre los labios
y mis pechos
son dos estambres maduros)

mi ciudad industrial
se refleja
en la osa menor
estoy sola en esta playa
llena de gente
y tú
estás conmigo
a apenas dos centímetros bajo la piel


ps: disculpas a Ted Hughes por utilizar uno de sus versos. sé que nunca me lo perdonaría.

viernes, 3 de agosto de 2012

der wille

i like its hows

e.e. cummings

(faltan palabras y faltan
imágenes
en los caleidoscopios
compartidos

falta decorar con collares
metálicos
todos los asientos
de este vagón

el s-bahn no puede ser
una metáfora)

yo sólo sé hablar de las manos
ofrecidas
de esta alfombra
y de los muslos erizados
contra el cuero
cuando una palabra minúscula
en el anverso
(los ojos)
sentencia
la imposibilidad de la poesía

(cualquier susurro bajo los puentes
es una llamada al sol
y
cualquier grito
rasgando las moléculas
inexactas
del lago
es una llamada al sol)

exploro la llaga abierta
de mi vientre y voy sacando
los barcos las letras los bolígrafos los coches
que articulan
friedrichstrasse
antes de las doce y media

la lluvia es la afirmación
absoluta
de la vida

desdibujo los capilares en una curva
binaria para
recomponer
la figura inmensa de mi voluntad

soy un gato y todavía
no sé
quedarme quieta
sobre los tejados
ni las alfombras

he llegado al punto exacto en el que
el grito
ya no es grito

yo sólo sé hablar de las voces
todas las voces
apretadas bajo las costillas
dibujando
un concierto para violín

(la nota más aguda
como la demostración
empírica
del círculo)

estamos en verano

no quiero utilizar una sola metáfora
para decirte
que hoy
a las diez horas cuatro minutos
con una temperatura de setenta y un
coma seis grados fahrenheit
(viento del oeste)

hoy
a las diez horas cuatro minutos
he constatado que
me crece
el pelo

a veces
lloro
porque no hace frío
y yo
soy
libre

viernes, 27 de julio de 2012

schönefeld


tú tienes los dedos
mojados y una palabra
cosida
al tobillo izquierdo
y olvidas
las tarjetas de embarque y te levantas
sobre la última vértebra
que articula
la indeterminación de mis pasos

esta noche
no
hace
frío
y las luces soviéticas se vuelven
diminutas
si cierro los párpados y bebo
sangre azul

(yo soy
un cuerpo
diminuto)

la inmensidad
del cielo
engulle trenes bolígrafos
palabras
tantas palabras hechas cristal
sobre mis pupilas

en berlín no hay neones
ni
ciegos

medir los vuelcos
precisos
de la turbina que marca
este tic-tac y correr
entre tuberías y luces, los techos
como hospitales y un órdago
fluorescente, hundir las uñas
y reconocer que
esta vez
yo
estoy
respirando

un universo de declinaciones
inexactas para dibujar
tu nombre en la puerta
transparente
del aeropuerto

(arrancarte los párpados
mordisco
a mordisco)

la simplificación sintáctica

desgarrar el asfalto

yo
ardo
sobre todos estos puentes

(extender schönefeld
al círculo
de nuestros pasos)

la prolongación de mis huesos
rotos
abandona estelas ríos
susurros
sobre la vía

diseñar espirales e historias
sobre bizancio, jurar la imposibilidad
de la poesía

escribir a las tres de la mañana
con las venas
inundadas de oxígeno y la vida
desgarrando los alvéolos
entre estas cuatro paredes

escribir así
mientras se espera
el sol

el sol rompe
las ventanas demasiado temprano
para todo y para nada
pero cuando extendemos
schönefeld
al círculo
de nuestros pasos
y nuestros cuerpos
el tiempo es hoy y ayer
el tiempo
es el futuro
descosiendo los labios
y los ojos
llenos de tanta
tanta luz

la metafísica
no existe
si
una carcajada
dibuja
el epicentro
reencontrado
de nuestras voces


jueves, 12 de julio de 2012

michel

a veces despierto
con la cabeza
cortada
de michel
entre las piernas

la cabeza de michel me mira
con su sonrisa
incolora
como las palabras
que dibujan astillas en el esternón

la cabeza de michel
sonríe
a las estrellas y a la guillotina
y a los peces escondidos
en el relieve
de sus órbitas

resulta fácil concluir que la sociedad
oprime al individuo, que occidente
se aproxima a su ocaso, que hemos
desvirgado la raíz molecular
de la especie humana y que en españa
no somos
felices

también resulta fácil quedarse aquí
a apenas tres centímetros
bajo las sábanas
con los ojos cerrados y las manos hundidas
a ambos lados del cuerpo
y la piel
pudriéndose en un órdago
de blancura
insípida

la cabeza cortada
de michel
pestañea y se ofrece a servirme
una taza de té
en la parodia absurda
del maestro marat

extender los brazos hasta arrancar
el último resquicio
de agua y deglutir
mientras la garganta
arde y el pecho
llora cenizas porque
tengo diminutos pedazos de metralla
alojados en el útero y cuando intento
encadenarme a la última respiración de esta
noche
sin
noche
cuando intento derribar la rigidez extrema
de mis alvéolos y mis
debilidades
entonces
las balas revientan como soles en
eclosión a apenas
tres centímetros
bajo la piel

soy
un leviatán furioso
y sangro vida por cada uno de los
minúsculos
poros
que conforman este cuerpo
húmedo

(no sé preparar el equipaje, pero
sí he aprendido a guardar
los libros y las bragas
mojadas de abril y los mapas
y la colección de drogas
prescritas en una hoja médica y toda
la ilusión que me rompe el vientre)

tengo uñas afiladas para
arrancar el hilo que me borda
los párpados

llueve en mi ciudad
industrial
y se escucha así

et dryadum choreas, 
redivivis incitat

hoc ignibus...

sentir las sábanas tan leves como
tus dedos
diseñando la armonía
pentatónica que reverbera
en mis entrañas
abiertas

como apretarte la mano
y que todo esté bien

como apretarte
la mano

sábado, 30 de junio de 2012

sibelius

habré de levantarme
al cabo de mil años
lamiendo
flores

(e.e. cummings)


ha llegado el momento de escribir
mi poema
con el dedo índice
en las entrañas

(no estoy perdida si todavía
puedo indicar el camino y desdibujar
los contornos del mundo)

todavía puedo extenderme
como una vela
sobre el mástil que traza este tic-tac
infinito

todavía puedo abrir la boca
bajo el cielo inmenso y beber
meses de frío
y sangre menstrual
que van entrelazando un caleidoscopio
(la arritmia)
y abandonando
mis párpados en los arrecifes

(no hablo de naufragio si sostengo
el incendio de los cristales)

vivo
enroscada sobre mí
mi poema es
una espiral
sin sentido ni
destino y yo
ya no dibujo
ya no sé dibujar mapas para asegurar
nuevas capitulaciones
al otro lado de esta verdad ciega:
tu epicentro agitando el mar
inconsciente
de mi cintura

(papá me insulta
varias veces al
día
para que entienda el significado
preciso de la palabra
dolor

pero yo soy una única palabra
ajustada a la reverberación de la tierra)

abrí los ojos en abril hace unos días o varios
milenios de sal y mi abuela nunca
supo quererme como yo no sé querer
los brotes que me nacen en el borde
del pubis

estoy tapizando mi habitación con versos
de apollinaire, sobre mi cama
se lee el sol se derramaba un día
como un útero
(es muy difícil pensar en irse)

suena agitada la música de
robots
tengo tanto cuidado con mis manicomios
porque necesito mimar niñas
transparentes, niñas
abiertas sobre la doble
hilera de maxilar y hueso

(masticar el silencio del cráneo y
deglutir lo insípido
no es mi voluntad,
he aquí la esclava del señor)

lo escatológico. lo que no es sudeep
sen

he pasado semanas enteras elaborando
el simulacro para mis catástrofes y ahora
que vivimos el incendio solo puedo
sentarme frente al viejo
hospital y aplaudir
las piruetas de la bailarina

resbalo
entre tantos barrotes

¡blasfemia! ¡blasfemia!

(la parodia romanticista en la que
ambas se masturban
hasta el éxtasis y el asesinato)

la hermosura del colirio y estas
sábanas blancas
(yo no estoy loca)

me constituyo en escisión de todas las
voces y reclamo el derecho inalienable
a ser feliz con mi pecho abierto y las
costillas bordadas a metal y
arena
puedo recorrer todas las
calles de brujas con la estrella roja
de tu sangre en la frente y también puedo yacer
atada en el secreto y el desahucio

pero he venido a este cuarto
abierto a los ocho senderos del mundo
para quedarme

he venido para leer a gritos cada verso
temeroso, para sostener
la nota más aguda
que el violín de mi espalda
pueda ofrecerte

he venido a este cuarto
para quedarme

(voy a dormir arropada en
sibelius y la dulzura de estar viva)

he venido
para quedarme

martes, 26 de junio de 2012

freud


Yo no he matado a nadie. Los ojos cristalizados. Llaman a la puerta, a todas las puertas. El cartero siempre llega tarde. Una película de Pasolini. El silencio de Medea antes de acabar con sus hijos. La mirada del cordero. Los gritos.

todos
esos
gritos

Nadie llora cuando anochece
(¿podemos hacer el amor en berlín?)
Nadie, ven aquí.
Nadie Nadie Nadie
(pobre Odiseo)

Nadie o la Emasculación

la gloria de Freud
oh la jodida gloria del incesto

(lloro porque abrigo mariquitas entre los dedos. lloro porque la piedra es azul. lloro porque estoy viva)

tengo la garganta perforada por finísimos tacones de aguja. no vivimos en brujas y asumir el riesgo de cruzar en rojo. se anula el fundamento universal de la física cuántica y yo ya no sé leer. no escribo en cuadernos. no escribo. todo mi discurso se reduce a estas cuatro líneas. lo que sigue es un despropósito. podría estar muerta. no lo estoy.

las calles se vacían de mí y entonces qué flota y qué es yodo. yo no puedo tener frío. tal humedad en la tráquea. tus manos me están floreciendo como un apretado racimo de petequias. yo a veces sueño con morir en la alhambra. cuántas manos pueden azotar un cuerpo. cuántas manos saben levantar la bomba hache. cuántas manos van fabricando traumas y cianuro para las señoritas de la escuela.

(todo lo que existe en mí es digno
de vergüenza)

quiero decir que estoy aterrorizada como un cachorro mojado y puesto frente al mundo. ahora me extiendo sobre el mundo. el mundo no está encerrado en una cáscara de nuez. quiero decir que no tengo miedo.

me gustaría escribir un poema a tus pies fríos.

yo no soy una cierva herida ni una fuente ni un reloj ni la espalda de alejandra pizarnik
leo a pizarnik toda la noche y me duermo arropada en sangre menstrual y frío.
me duele que se marchen después del nylon. me duele decir que está mal.

pero tú me dueles como seguir viva y eso es nacer.
porque te abro las entrañas en junio y me quemas los ojos
los ojos llenos de tanta tanta luz.

crecer y encogerme sobre mí. me duelen hasta el infinito las costuras en el borde del pubis y a veces intento levantar los brazos para tejer el sol y el mar. rimbaud tararea la nana del vicio. exhumo los engranajes. me desencajo.

quiero decir que no tengo miedo
eso
es 
nacer

sábado, 2 de junio de 2012

no podemos olvidar irlanda

 ahora mismo vamos
a salir de esta casa y romper todas las luces
de nuestra generación
órdenes de desahucio clavadas en cada puerta mientras
avanzamos metro a metro, golondrina a
golondrina por la línea divisoria de los acantilados

desalojamos a los sacerdotes de las iglesias
las iglesias permanecerán cerradas mientras no respondan al
sufrimiento humano
poco a poco
iremos disolviendo los andamios que estructuran
esta crónica de arritmias

entiende que cuando la princesa
llora no florece el guisante ni mana
agua de las piedras ni somos menos pobres ni
cesa esta cruz atravesada en mis trastornos
de viernes y febrero

nuestra florencia renacida al frío

respiro sobre los cristales levantados
resistiendo
la imprecisión técnica de tantas
máscaras
empienzo a convertir
mis pulsaciones en una confluencia
única de sangre menstrual y líquido
cefalorraquídeo

yo pintaba cejas en los árboles y tenía
cuatro años y estaba sola bajo los columpios

ahora tengo los ojos hilvanados en un sueño de trigo
y van gogh
por eso recuerdo el calor impreciso de mi vientre
abierto sobre todas las mesas de mármol
y la necesaria disección de mis rendiciones, nervio
a nervio, el útero no puede ser un páramo

sobrevivir
a la angustia de no saber escribir mi nombre
con minúscula

pequeña gwendoline arrodillada en los extremos del río
pequeña gwendoline que vuelves a las cuatro de la mañana
y dejas la cocina regada de ginebra y
sangre porque
todavía
tienes miedo

en esta tensión callada del azufre, los trajes de oficinista
y el placer hipotecado a plazos
pretendo escribir hasta redimensionar cada grieta de las ventanas
se derrumbarán las ventanas de este edificio, de todos
los edificios y caerán los diques sobre las casas de los
fariseos y saldrán las mujeres a danzar en la arena
con las caderas desnudas
y el pubis pintado de verde y granate
habrá una X y una H y una B infinitas bajo
mis tobillos porque estas letras me parecen tan hermosas
como apretarte la mano cuando todo
está bien y nadie
entiende
por qué está bien
así
con esta sencillez de no hacerse daño
y dejar que sonrían los ojos

supongo que es tarde, que desvarío por la
necesidad de cafeína y de un tratado
profundo acerca del shibari o bondage japonés
que no termina de llegar a mi estación de 
correos, pero resulta incluso posible
cerrar los ojos y renunciar a las
fronteras azules de tu voz
tu voz que va cubriendo
las paredes las ventanas
la alteración exacta de los dedos buscándote
en mi vientre
violando la sonrisa vertical
que te arrancaría los labios si te descuidases un solo segundo
y que se derrama como un cáliz colmado
de tanta vida y tanta sed
respiramos la humedad selvática en una tentativa de
equilibro
imposible

imagina
las manos extendidas de una esclava
sobre tantos
tantos templos
y el apocalipsis oculto en un
breve
instante de éxtasis


miércoles, 23 de mayo de 2012

felipe II sometió tokio

no puedo tejerte los cartílagos en la prolongación
de ti que soy yo, mamá
mamá, devorar la curva de tus pechos