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lunes, 14 de enero de 2013

vocare


despierto
antes de las cinco
y me vendo los pechos
sin parpadear

[todavía está oscuro
tan oscuro]

luego preparo un té
sin leche y sin azúcar
mido
con pulso imperfecto
las palabras
que caen dentro de la taza
y lamo
las que se desbordan
porque
nadie
me ve

escribo siempre antes de las seis de la mañana
y así protejo mi mediocridad
en la sombra
en el sueño
en la niebla que cierra las ventanas

[ahora mismo
vivo
en
blade runner]

no leo las noticias hasta las ocho
no escucho la radio
arcade es un sueño vegetal
y ella duerme
como un zorro
sobre la nieve

ella es la única mentira de este poema
porque no pertenece a este mundo
de las cinco de la mañana
el té
las ventanas cerradas

pero levanto
los puños

a veces soy tan feliz que no soporto
permanecer
dentro de mi cuerpo

tengo que salir, sublimar
las fronteras de carne

busco el sentido
de la palabra
calma

cierro los ojos e imagino a sigfrido
fundiendo todas las campanas
de dinamarca
en una sola proa
para su barco

cierro los ojos e imagino a calígula
abriendo la espalda de los muchachos
derramando
vino caliente
en las tumbas de capri

cierro los ojos y no imagino nada

me veo viviendo donde nadie ha vivido
nunca
rompiendo la historia, escribiendo
la Historia y así sigo
hasta que el té se enfría

sábado, 30 de junio de 2012

sibelius

habré de levantarme
al cabo de mil años
lamiendo
flores

(e.e. cummings)


ha llegado el momento de escribir
mi poema
con el dedo índice
en las entrañas

(no estoy perdida si todavía
puedo indicar el camino y desdibujar
los contornos del mundo)

todavía puedo extenderme
como una vela
sobre el mástil que traza este tic-tac
infinito

todavía puedo abrir la boca
bajo el cielo inmenso y beber
meses de frío
y sangre menstrual
que van entrelazando un caleidoscopio
(la arritmia)
y abandonando
mis párpados en los arrecifes

(no hablo de naufragio si sostengo
el incendio de los cristales)

vivo
enroscada sobre mí
mi poema es
una espiral
sin sentido ni
destino y yo
ya no dibujo
ya no sé dibujar mapas para asegurar
nuevas capitulaciones
al otro lado de esta verdad ciega:
tu epicentro agitando el mar
inconsciente
de mi cintura

(papá me insulta
varias veces al
día
para que entienda el significado
preciso de la palabra
dolor

pero yo soy una única palabra
ajustada a la reverberación de la tierra)

abrí los ojos en abril hace unos días o varios
milenios de sal y mi abuela nunca
supo quererme como yo no sé querer
los brotes que me nacen en el borde
del pubis

estoy tapizando mi habitación con versos
de apollinaire, sobre mi cama
se lee el sol se derramaba un día
como un útero
(es muy difícil pensar en irse)

suena agitada la música de
robots
tengo tanto cuidado con mis manicomios
porque necesito mimar niñas
transparentes, niñas
abiertas sobre la doble
hilera de maxilar y hueso

(masticar el silencio del cráneo y
deglutir lo insípido
no es mi voluntad,
he aquí la esclava del señor)

lo escatológico. lo que no es sudeep
sen

he pasado semanas enteras elaborando
el simulacro para mis catástrofes y ahora
que vivimos el incendio solo puedo
sentarme frente al viejo
hospital y aplaudir
las piruetas de la bailarina

resbalo
entre tantos barrotes

¡blasfemia! ¡blasfemia!

(la parodia romanticista en la que
ambas se masturban
hasta el éxtasis y el asesinato)

la hermosura del colirio y estas
sábanas blancas
(yo no estoy loca)

me constituyo en escisión de todas las
voces y reclamo el derecho inalienable
a ser feliz con mi pecho abierto y las
costillas bordadas a metal y
arena
puedo recorrer todas las
calles de brujas con la estrella roja
de tu sangre en la frente y también puedo yacer
atada en el secreto y el desahucio

pero he venido a este cuarto
abierto a los ocho senderos del mundo
para quedarme

he venido para leer a gritos cada verso
temeroso, para sostener
la nota más aguda
que el violín de mi espalda
pueda ofrecerte

he venido a este cuarto
para quedarme

(voy a dormir arropada en
sibelius y la dulzura de estar viva)

he venido
para quedarme

miércoles, 6 de junio de 2012

divino marqués


[pseudoreflexiones mientras releo teoría sobre el marqués de sade. exámenes
y no hace frío]

(yo también tengo una herida
debajo de cada uña)

cruzas la historia para beber
licor
en una tumba abierta

marqués profanado
bajo la rueda que gira y gira
ahora sí que te golpeamos
en el epicentro

ni el agua ni la mica-feldespato
de los fósiles que son tus dedos
pueden agrietar esta pared
si hoy cruzases el graderío nos tirarías los papeles a la cara
y te jugarías a venus la libertad

tensaste las notas del placer gota a gota
en la dulzura masoquista
que nos envuelve a todos
hoy
no hace frío y pienso
en ti
llorabas por los libros quemados y derramabas minúsculas partículas
de cera en la espalda de una prostituta 
y a veces
te querían 
y a veces tú las querías a ellas
pero nadie entiende
divino marqués
si eras el arcángel o el demonio
que tanto te gustaba dibujar en los cuentos
(¿cuántas veces perseguiste a tus demonios
por la celda vacía
y les hiciste el amor contra las paredes?)

eros y tánatos
eros y tánatos

divino marqués
yo sé que tú también tenías
miedo

al menos supiste
desencajar las vértebras de una sociedad condenada a los automóviles

libertino
de confesión y acto
demencia sublimada a pluma
y tinta y golpes sutiles como dormir bajo una lápida
sin nombre

por qué te encerraron a ti
y no a quienes sorbían la savia virgen, a quienes arrancaban
estambre a estambre
los pétalos de las amapolas e imponían
desiertos a todo este dolor
húmedo
que nos arrasa los ojos

(los ojos llenos de tanta
tanta luz)

veo tus cabellos proyectándote hacia el suelo,
elevando un cuerpo mínimo y lastimado
por el tiempo la miseria
la melancolía
(solo los locos saben hacer teatro)

lo has conseguido
divino marqués
son tres siglos dos cafés y la ansiedad destrozándome las sienes

a mí también
me has roto los esquemas