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viernes, 16 de noviembre de 2012

estructura


i will write
it, all the talk of the world
everywhere in this morning, leav-
ing open parentheses sections
for my own accompanyng inner
thoughts - with roars of me
all brain - all world
roaring - vibrating -I put
it down, swiftly, 1000 words
(of pages) compressed into one second
of time

Jack Kerouac

un hexágono de luces perfectas
como proyección de las líneas
y el vacío
royendo despacio el vientre de las mujeres
fáciles

cuando digo fáciles no me refiero
a ninguna clase de aceptación
simple
y sincera
del sexo la violencia
el ansia
[pureza en automático

tú,
baja
ahora
mismo
del coche]

hablo del orgullo enredándose en dagas
cóncavas
la garganta
y el absurdo existencial como
bandera y el pseudointelectualismo
de stravinski y las cosas
complicadas que me generan
un rechazo visceral
a las palabras,
que me brotan del vientre
abierto
el vientre mismo una llaga inmensa
y es decir mucho porque
tengo llagas en las pupilas
llagas cubriéndome los brazos
hendiendo la lengua
desgajando el mecanismo
(reloj de cuco)

las rótulas

soy job
con pecado y culpa
soy job
escupiéndole
en los ojos
a tu dios
una y otra vez

una y otra vez

y no pienso parar de escupirte
no pienso parar de rasgarme
los pezones, hundir
los dedos
(estos dedos llenos de luz
fruta roja asfalto
y semen)
en las costillas
hasta perforar los pulmones, hasta dinamitar
los pulmones
y que sea tanto el aire
en las arterias, tanta la presión
la resistencia en el útero
que yo me disuelva en un discurrir
suave
sin decir nada, sin volver
a gritar así
como grito cuando tengo miedo
y las palabras
afloran
a menos de dos centímetros bajo la piel
cristalizan con este frío de noviembre
me cosen los labios, roban una joyería
inmensa y me detienen
en plena praza da quintana
por estúpida
por sincera
por no saber muy bien qué hago
para estar viva, por no entender
muy bien
qué quiero decir cuando
digo que tengo miedo
que la determinación
de mis pulsaciones
de mi egoísmo
(llamo egoísmo
al deseo
de hacerte feliz)
es demasiado grande y yo
demasiado pequeña
y que quizá
no puedo
cerrar las manos en una curva
elíptica
con la que levantarte
sobre tus tobillos
enterrados en la nieve:
al final
solo sé tirar de ti
hacia arriba
aferrarte por los hombros las axilas
tan frágiles
y llenarte la boca de aire
de sueño
de palabras y cristales
cortando la lengua
la sangre
en tu boca abierta como una alucinación
de gasolina
y éter
todo el mar en llamas sobre nuestras cabezas
mientras grito mao mao mao mao mao
mao mao mao mao mao mao mao
con los ojos cerrados
apretándote muy fuerte
masticas despacio
las heridas del pecho
porque no existe la contención
en este diagrama de las cruces
así que come
mata
bebe todo el vientre
como un cáliz
yermo
sin comienzo ni palabra
porque yo estoy aquí y no vas a hundirte
no vas a hundirte no vas a hundirte
escúchame
no vas a hundirte


al final
solo sé tirar de ti
hacia arriba
izarte sobre la miseria de mis dedos
de bailarina rota
sacar tu cabeza
fuera del agua, fuera del agua-navaja
palabra de artaud
a ciegas


[et moi je danse mao mao]

y así vamos subiendo, así te tapo los oídos
te muerdo los labios te destrozo
los labios y me quemo la piel
de la espalda
hasta el azul-oscuro-casi-negro

[Y VOSOTROS]

puedo describir la hipoxia
el verde en las uñas

te arrastro a la arena,
virgen y azul
como eres
cuando estás desnudo
tan desnudo
y frágil
como yo
cuando estoy
desnuda
y frágil
en los espejos

y eres hermoso de esta manera
o de cualquier otra

o de cualquier otra

domingo, 28 de octubre de 2012

sin darte cuenta

sin dejar que me dé cuenta
atraviesas el iris
en carne viva
revientas el pubis
(la lenta eclosión de las palabras)
la sangre es también muy lenta
sobre las rodillas
sin piel, yo no puedo
explicar
lo que es el dolor húmedo
pero sí puedo levantarme
sobre las falanges rotas
para mirarte desde mi voluntad
y no decir
nada

la disonancia musical es un juego peligroso

si cometes un error,
perdemos todas

y tú,
la primera

[decir con palabras de otro mundo
que esta noche no es de noche
porque vivimos una hora antes y entonces
no vivimos
nunca
y los trenes las cenas de fin de año
los bailes en casa del señor
stein
nos arrollan
con la violencia de una cascada o un siglo
o un bebé sorbiéndome
la vida
con su lengua golosa

los pezones y el sentido
primero
de la existencia]

sábado, 18 de agosto de 2012

(meta)física

me gusta mi cuerpo

reverencio la curva exacta del vientre
y la fuerza de los músculos
tensando la piel
los músculos
que me dejan levantarme
cada mañana,
escondo fibras tan sensibles
en cada punto
del cuello que tardarías
una eternidad
en iniciar el mapa
y ahora
de pie frente al espejo
reconozco que mi sexo
es
hermoso
con vello y sin
vello, los dioses
hicieron algo maravilloso
cuando crearon
la inexactitud
del clítoris

las uñas parecen metacrilato extendido
y en los ojos leo
palabras en morse,
mis pies no me sostienen
más allá de sus puntas
y aún así veo el horizonte infinito
de la cabellera resbalando
por los hombros:
nací hace dos años o dos siglos
con el pelo tan rizado
como el deseo que alimenta las venas
y configura
noches a gritos
(toda esta desesperación
de no tenerme)

podría pasar horas así
frente al espejo
desdibujando
los extremos
de las costillas o rompiendo
uno a uno los tendones
que me atan
a este instante-lugar

los brazos pueden dibujar
una utopía de estrellas
sobre el mar
o sostener los bordes
de la elipsis
derramándose

tengo dos marcas circulares
en el muslo derecho
un lunar bajo el pezón
y cicatrices en los tobillos
que se parecen a una luna
estriada

si hace frío
las pupilas se estrechan
y el iris se vuelve
dinámico
un crisol
abierto sobre la rótula

ahora
frente al espejo
descubro la irregularidad
de la piel y las sombras
que el sol ha olvidado
en desorden uniforme
sobre mi espalda,
un camino de pirita
(las vértebras)
hacia el equinoccio de la cintura

en algún lugar de esta habitación
suena una viola
triste
y a mí me gusta
mi cuerpo
cuando el amanecer lo rasga
por la mitad  

(pero aquí
a apenas trece metros hacia el interior del árbol
donde el tiempo fluye sin interrupciones
y la perfección cíclica de las hojas
niega la angustia
aquí
los minutos son horas que no pesan
y veo arder el sol como quien celebra
un holocausto de silencios)

jueves, 12 de julio de 2012

michel

a veces despierto
con la cabeza
cortada
de michel
entre las piernas

la cabeza de michel me mira
con su sonrisa
incolora
como las palabras
que dibujan astillas en el esternón

la cabeza de michel
sonríe
a las estrellas y a la guillotina
y a los peces escondidos
en el relieve
de sus órbitas

resulta fácil concluir que la sociedad
oprime al individuo, que occidente
se aproxima a su ocaso, que hemos
desvirgado la raíz molecular
de la especie humana y que en españa
no somos
felices

también resulta fácil quedarse aquí
a apenas tres centímetros
bajo las sábanas
con los ojos cerrados y las manos hundidas
a ambos lados del cuerpo
y la piel
pudriéndose en un órdago
de blancura
insípida

la cabeza cortada
de michel
pestañea y se ofrece a servirme
una taza de té
en la parodia absurda
del maestro marat

extender los brazos hasta arrancar
el último resquicio
de agua y deglutir
mientras la garganta
arde y el pecho
llora cenizas porque
tengo diminutos pedazos de metralla
alojados en el útero y cuando intento
encadenarme a la última respiración de esta
noche
sin
noche
cuando intento derribar la rigidez extrema
de mis alvéolos y mis
debilidades
entonces
las balas revientan como soles en
eclosión a apenas
tres centímetros
bajo la piel

soy
un leviatán furioso
y sangro vida por cada uno de los
minúsculos
poros
que conforman este cuerpo
húmedo

(no sé preparar el equipaje, pero
sí he aprendido a guardar
los libros y las bragas
mojadas de abril y los mapas
y la colección de drogas
prescritas en una hoja médica y toda
la ilusión que me rompe el vientre)

tengo uñas afiladas para
arrancar el hilo que me borda
los párpados

llueve en mi ciudad
industrial
y se escucha así

et dryadum choreas, 
redivivis incitat

hoc ignibus...

sentir las sábanas tan leves como
tus dedos
diseñando la armonía
pentatónica que reverbera
en mis entrañas
abiertas

como apretarte la mano
y que todo esté bien

como apretarte
la mano

sábado, 30 de junio de 2012

sibelius

habré de levantarme
al cabo de mil años
lamiendo
flores

(e.e. cummings)


ha llegado el momento de escribir
mi poema
con el dedo índice
en las entrañas

(no estoy perdida si todavía
puedo indicar el camino y desdibujar
los contornos del mundo)

todavía puedo extenderme
como una vela
sobre el mástil que traza este tic-tac
infinito

todavía puedo abrir la boca
bajo el cielo inmenso y beber
meses de frío
y sangre menstrual
que van entrelazando un caleidoscopio
(la arritmia)
y abandonando
mis párpados en los arrecifes

(no hablo de naufragio si sostengo
el incendio de los cristales)

vivo
enroscada sobre mí
mi poema es
una espiral
sin sentido ni
destino y yo
ya no dibujo
ya no sé dibujar mapas para asegurar
nuevas capitulaciones
al otro lado de esta verdad ciega:
tu epicentro agitando el mar
inconsciente
de mi cintura

(papá me insulta
varias veces al
día
para que entienda el significado
preciso de la palabra
dolor

pero yo soy una única palabra
ajustada a la reverberación de la tierra)

abrí los ojos en abril hace unos días o varios
milenios de sal y mi abuela nunca
supo quererme como yo no sé querer
los brotes que me nacen en el borde
del pubis

estoy tapizando mi habitación con versos
de apollinaire, sobre mi cama
se lee el sol se derramaba un día
como un útero
(es muy difícil pensar en irse)

suena agitada la música de
robots
tengo tanto cuidado con mis manicomios
porque necesito mimar niñas
transparentes, niñas
abiertas sobre la doble
hilera de maxilar y hueso

(masticar el silencio del cráneo y
deglutir lo insípido
no es mi voluntad,
he aquí la esclava del señor)

lo escatológico. lo que no es sudeep
sen

he pasado semanas enteras elaborando
el simulacro para mis catástrofes y ahora
que vivimos el incendio solo puedo
sentarme frente al viejo
hospital y aplaudir
las piruetas de la bailarina

resbalo
entre tantos barrotes

¡blasfemia! ¡blasfemia!

(la parodia romanticista en la que
ambas se masturban
hasta el éxtasis y el asesinato)

la hermosura del colirio y estas
sábanas blancas
(yo no estoy loca)

me constituyo en escisión de todas las
voces y reclamo el derecho inalienable
a ser feliz con mi pecho abierto y las
costillas bordadas a metal y
arena
puedo recorrer todas las
calles de brujas con la estrella roja
de tu sangre en la frente y también puedo yacer
atada en el secreto y el desahucio

pero he venido a este cuarto
abierto a los ocho senderos del mundo
para quedarme

he venido para leer a gritos cada verso
temeroso, para sostener
la nota más aguda
que el violín de mi espalda
pueda ofrecerte

he venido a este cuarto
para quedarme

(voy a dormir arropada en
sibelius y la dulzura de estar viva)

he venido
para quedarme

miércoles, 6 de junio de 2012

divino marqués


[pseudoreflexiones mientras releo teoría sobre el marqués de sade. exámenes
y no hace frío]

(yo también tengo una herida
debajo de cada uña)

cruzas la historia para beber
licor
en una tumba abierta

marqués profanado
bajo la rueda que gira y gira
ahora sí que te golpeamos
en el epicentro

ni el agua ni la mica-feldespato
de los fósiles que son tus dedos
pueden agrietar esta pared
si hoy cruzases el graderío nos tirarías los papeles a la cara
y te jugarías a venus la libertad

tensaste las notas del placer gota a gota
en la dulzura masoquista
que nos envuelve a todos
hoy
no hace frío y pienso
en ti
llorabas por los libros quemados y derramabas minúsculas partículas
de cera en la espalda de una prostituta 
y a veces
te querían 
y a veces tú las querías a ellas
pero nadie entiende
divino marqués
si eras el arcángel o el demonio
que tanto te gustaba dibujar en los cuentos
(¿cuántas veces perseguiste a tus demonios
por la celda vacía
y les hiciste el amor contra las paredes?)

eros y tánatos
eros y tánatos

divino marqués
yo sé que tú también tenías
miedo

al menos supiste
desencajar las vértebras de una sociedad condenada a los automóviles

libertino
de confesión y acto
demencia sublimada a pluma
y tinta y golpes sutiles como dormir bajo una lápida
sin nombre

por qué te encerraron a ti
y no a quienes sorbían la savia virgen, a quienes arrancaban
estambre a estambre
los pétalos de las amapolas e imponían
desiertos a todo este dolor
húmedo
que nos arrasa los ojos

(los ojos llenos de tanta
tanta luz)

veo tus cabellos proyectándote hacia el suelo,
elevando un cuerpo mínimo y lastimado
por el tiempo la miseria
la melancolía
(solo los locos saben hacer teatro)

lo has conseguido
divino marqués
son tres siglos dos cafés y la ansiedad destrozándome las sienes

a mí también
me has roto los esquemas

sábado, 2 de junio de 2012

no podemos olvidar irlanda

 ahora mismo vamos
a salir de esta casa y romper todas las luces
de nuestra generación
órdenes de desahucio clavadas en cada puerta mientras
avanzamos metro a metro, golondrina a
golondrina por la línea divisoria de los acantilados

desalojamos a los sacerdotes de las iglesias
las iglesias permanecerán cerradas mientras no respondan al
sufrimiento humano
poco a poco
iremos disolviendo los andamios que estructuran
esta crónica de arritmias

entiende que cuando la princesa
llora no florece el guisante ni mana
agua de las piedras ni somos menos pobres ni
cesa esta cruz atravesada en mis trastornos
de viernes y febrero

nuestra florencia renacida al frío

respiro sobre los cristales levantados
resistiendo
la imprecisión técnica de tantas
máscaras
empienzo a convertir
mis pulsaciones en una confluencia
única de sangre menstrual y líquido
cefalorraquídeo

yo pintaba cejas en los árboles y tenía
cuatro años y estaba sola bajo los columpios

ahora tengo los ojos hilvanados en un sueño de trigo
y van gogh
por eso recuerdo el calor impreciso de mi vientre
abierto sobre todas las mesas de mármol
y la necesaria disección de mis rendiciones, nervio
a nervio, el útero no puede ser un páramo

sobrevivir
a la angustia de no saber escribir mi nombre
con minúscula

pequeña gwendoline arrodillada en los extremos del río
pequeña gwendoline que vuelves a las cuatro de la mañana
y dejas la cocina regada de ginebra y
sangre porque
todavía
tienes miedo

en esta tensión callada del azufre, los trajes de oficinista
y el placer hipotecado a plazos
pretendo escribir hasta redimensionar cada grieta de las ventanas
se derrumbarán las ventanas de este edificio, de todos
los edificios y caerán los diques sobre las casas de los
fariseos y saldrán las mujeres a danzar en la arena
con las caderas desnudas
y el pubis pintado de verde y granate
habrá una X y una H y una B infinitas bajo
mis tobillos porque estas letras me parecen tan hermosas
como apretarte la mano cuando todo
está bien y nadie
entiende
por qué está bien
así
con esta sencillez de no hacerse daño
y dejar que sonrían los ojos

supongo que es tarde, que desvarío por la
necesidad de cafeína y de un tratado
profundo acerca del shibari o bondage japonés
que no termina de llegar a mi estación de 
correos, pero resulta incluso posible
cerrar los ojos y renunciar a las
fronteras azules de tu voz
tu voz que va cubriendo
las paredes las ventanas
la alteración exacta de los dedos buscándote
en mi vientre
violando la sonrisa vertical
que te arrancaría los labios si te descuidases un solo segundo
y que se derrama como un cáliz colmado
de tanta vida y tanta sed
respiramos la humedad selvática en una tentativa de
equilibro
imposible

imagina
las manos extendidas de una esclava
sobre tantos
tantos templos
y el apocalipsis oculto en un
breve
instante de éxtasis


miércoles, 23 de mayo de 2012

felipe II sometió tokio

no puedo tejerte los cartílagos en la prolongación
de ti que soy yo, mamá
mamá, devorar la curva de tus pechos


jueves, 10 de mayo de 2012

olor a libro viejo


Ni leyes ni deberes me ordenaron luchar,
ni estadistas ni masas entusiastas,
un solitario impulso de deleite
me empujó a este tumulto entre las nubes

Yeats

a cinco metros bajo el agua resulta
más difícil ejecutar la danza del
inspirar espirar inspirar espirar inspirar espirar
mi apretada red de vasos sanguíneos se dilata hasta
la mórbida curva del exceso y me
expulsa
de mí
(soliloquio)
a las calles llenas de arena y metros y
máscaras que no conozco y
la aridez royendo las paredes de mis venas
inundadas de metal, vías de metal para intentar
sostener
un edificio que se derrumba sobre parques
infantiles y
las rocas de irlanda

papá, papá, papá
papá

hay un grupo de historiadores arrancándose la piel con finísimas
plumas de flamenco sobre
mi cuerpo desnudo
sus patitas de
oruga recorriendo las axilas y clavando corteza de
sauce junto a los anchos claveles que esconden
el fluido azul-eléctrico
mi cuerpo flota horizontal en gasolina y
azufre
azul

voy escribiendo mi silencio por los
patíbulos, los hangares llenos de aviones con los que iniciar
el bombardeo de la frontera

en invierno
estamos en ucrania y voy a reducirte a polvo esta noche
todas las noches sobre los áticos de los restaurantes
las sex-shop los cementerios las bibliotecas,
devorarte con picos de pájaro
puntiagudos a dos milímetros bajo los párpados, dinamitando la
perfección lírica de mis
iris
florecidos
en invierno

(my mouth on the dew of your thighs

yo nunca seré madre
rompo las puertas del parlamento para
sacar los mástiles erguidos sobre la espalda de un minúsculo
grano de arena
los astronautas nadan en el redoble de tambores
inconstante

ucrania quemada y eslovenia se dobla bajo la presión de mis
rodillas como una esclava
torpe
atada a las cruces, todas las
cruces que llenan esta habitación

necesito una máscara si quiero
atarte a la cruz
o matar en ucrania a tantas bailarinas
encerradas en el vientre de una muñeca rusa
(mi cuerpo duerme flexionado
sobre su espiral cónica, devuelto a las cajas de metal
mojado de mí y del dolor
húmedo
de la vagina
las libélulas tejen el clítoris con sus elegantes
agujas)

estamos en primavera y se me cae
el pelo

soy fértil

llorar con una
mariquita
frágil
entre los dedos

lunes, 30 de abril de 2012

petequias

los pájaros me nacen en las piernas, me nacen en las clavículas
van debilitando la pared del útero con sus picos hasta que
rasgan la tráquea
imperfecta
y es cierto que no puedo
pasar la eternidad con las costillas rotas como
un palacio de musgo

no sé cuántos
años llevo ya atada a las vías de esta
estación sin nombre ni destino
deben de ser muchos porque los robles se me enraizan
en la sensible pulpa del clítoris y abrigo semillas bajo cada
diminuto
pedazo de piel
me crecen hojas en los párpados
tengo la garganta húmeda y llena de tímidos brotes, la garganta
florecida como los cerezos, Domine
como los cerezos

(visión: te pareces un poco a hô chi minh o a gagarin cuando
abandonó la nave y fue otra vez un niño

abrir tu cráneo como una cáscara de nuez arrugada y fría

acumulo pedazos de hueso en manos que nadie
se atreve a llamar petequias)

a mi poesía le falta contención porque no hay nada
además del cinismo
que sea sensato en mí y la expresión
imperfecta
se parece a los pasos de una bailarina a la que alguien hubiese cortado
la punta de las zapatillas de ballet

soy el producto
íntegro
de mis deseos y no respondo a la perversión
la mala influencia la sociedad las iglesias las ingenuidades
las masas que gritan el trauma el dolor o las salas de
autopsia en las que
es posible devorar cadáveres demasiado ligeros para
pertenecer a este mundo

el mundo es la carne
la palabra y
el éxtasis

había una mujer unida a una máscara que se
escondía en todos los cuartos de piedra
y a veces
lloraba por no saber arrodillarse
con los ojos mojados de tanto
tanto frío
esa mujer era yo

todavía me pregunto cómo consigues pulsar cada
pequeño resorte del placer, como si explorases con los dedos
el interior de un inmenso violín y
hay palabras que contorsionan los brazos
los pechos la cintura las muñecas
mi voluntad

yo
que soy toda egolatría toda altivez toda ausencia
quiero no ser yo sino arcilla suave resbalando
en tus manos
hay palabras que contorsionan el metal de las
vértebras

nadie necesita entender nada cuando se abren las costillas y son
solo los susurros las lágrimas la complicidad y esta
ternura
de descansar el uno en el otro

lunes, 23 de abril de 2012

el monte fuji en rojo

a veces pienso en levantarme antes de las cinco para
ver cómo te derramas en mis horizontes

yo no sé escribir poesía como tampoco sé desactivar los resortes de
esta rueda universal que gira y gira sobre
vuestros cuerpos
y es verdad que elevo pájaros hasta
levantar una torre mucho mayor que la altura de las palabras

la definición exacta de las horas muertas se parece a una luz
perdida en el televisor

odio cuando la lluvia se seca sobre la piel y solo queda un rastro húmedo
y frío
como el silencio
pero ahora soy la sombra de una letra infinita
la arritmia perfecta de mis paros cardíacos me clava en la cruz
mientras inyecto
azufre en el chirriar de las vértebras
el latido industrial de mis clavículas se rompe cuando me impulsas contra la tierra

estoy viva

ojalá pudiera hilvanar mis ojos en un sueño de trigo y
van gogh

puntada a puntada
voy deshaciendo el tapiz que me entreteje y me anula
levanto los hilos y dibujo estrellas
debajo de la piel
la luna se esconde en los pliegues de mi sexo porque
tengo una herida abierta debajo de cada uña y cuando tú no puedes verme
trenzo la red de capilares que deshace cada diminuta parte de mí

existo flexionada sobre mi centro de gravedad
imposible

me han dicho muchas veces que la ausencia tiene mis ojos y que
me asfixio por no abrir la garganta a tiempo

nadie adivina que yo necesito gritar hasta rasgarme los párpados
hasta romper todos los cristales de todas las bibliotecas porque vine al mundo
siendo sangre y volveré con los ojos llenos
de polvo y arena

me encantan
las mujeres y las cortinas y las medias
y los besos dados sin carmín bajo los labios
y las conversaciones banales y la mano bajo la falda y todas las novelas de virginia woolf
y la piel erizada de los muslos
y las promesas que no suenan y las máscaras y las faldas por el tobillo

pero
lo que de verdad me encanta
eres tú

tengo que levantarme sobre la punta de los pies para proteger
mi jardín de diminutas petequias

las luces apagadas se llevan los cristales del edificio
alguien desea que el piano se deslice por la ventana y nos arrastre a todos
(anoche soñé que me atabas a la primesa frase
de un poema de manuel vilas y debo decir que fue
maravilloso)

me gusta recordar lo simple de la palabra simple