lunes, 12 de agosto de 2013

nos gustaban tanto
las tragedias
y el dolor azul
que encontramos nombres
antes de ser nada
mientras nos las arreglábamos
para romper los relojes

todo salió bien
nada salió bien

ahora
volvemos al espacio
indefinido
donde se buscan las letras

sin esperar el milagro

solo midiendo a oscuras
un paso de bailarina
que rompe el espejo
y me devuelve
a Ti

sábado, 10 de agosto de 2013

fui feliz
algunas veces
fui feliz siempre
en mi singularidad no aprendida
en los veranos solitarios junto al mar
con doce kilos más que ahora y doce libros menos
en la cabeza
fui feliz, sí, fui muy feliz
volviendo a casa y saliendo de casa
volviendo a la piscina y saliendo de la piscina
volviendo a mí y saliendo,
para siempre,
de mí

viernes, 9 de agosto de 2013

I no longer
belong
here


miércoles, 7 de agosto de 2013

Heimat

desde pequeña he vivido
enganchada a las palabras
de otros
como una sanguijuela elegante y diminuta. esperando.
ver. en.
los momentos robados
la clave de la felicidad

y sigo siendo una niña

me preguntan en mi examen de advanced
cómo se hace para ser feliz
insisto en que kapuscinski dice que en áfrica
la familia y la tribu son _______________ [PALABRAS GRANDES]
pero no soporto la idea
de volver a casa

viernes, 19 de julio de 2013

ronald

ronald me ha cogido de los hombros
y ahora estamos en el hangar
hurgando el vientre
de aviones enormes
la evidencia
de la hache y el sol
y levantamos
las manos
saludando a las águilas
que nos llenan los ojos

mordemos los cables
aspiramos los motores
para no echarnos de menos
después
fundidos en la doble hélice
de magritte
como dos desnudos
sin penumbra
cabalgando
uno junto al otro
los mismos cabellos
rojos
y el mismo fuego
anudándonos
el pubis

me han tatuado un fino reloj
de cuco en la frente
yo les digo
aquí está mi marca de caín
y me ahogan en cerveza
este hangar que no se termina
es tan triste
como la terminal cuatro
de barajas
a las siete menos diez de la mañana
cuando el estómago se encoge
en una única curva
y las mujeres americanas
me miran de arriba abajo
porque soy un cristal
palidísimo

ronald se sienta a mi lado
me estrecha las manos
me besa toda la cara
me lame toda la cara como un perro
maravilloso
y cuánto tiempo sin verte
ronald
cuánto tiempo sin espejos
en esta casa
cuántas palabras en las aceras

cómo nos gusta hacerlo así
como queremos
así
viendo el sol fundirse
en las colinas del diablo
mientras informamos al gobierno ruso
de que los charlies ya no están
y de que no queremos
no podemos
beber
más lágrimas

de cocodrilo

miércoles, 17 de julio de 2013

corina

hoy he visto un programa
muy divertido
en el que una mujer es cortejada
por muchos pretendientes
y ella está muy contenta
y es muy rubia
y todos son muy simpáticos
o muy guapos
o muy raros
y está muy bien el juego de disney

yo la veo
sentada con su vestido de un naranja violentísimo
y la veo también
a los dieciséis años
a los cuatro años
un cuerpecito de apenas dos minutos
berreando
en unas manos asépticas
y blancas
que le dicen
preciosa, tú vas a ser
una princesa

a mí de verdad me hubiese gustado
creer en las historias
de disney
y no quiero escribir un poema
sobre el pensamiento feminista
la reivindicación de la identidad
de la mujer
la madre tierra
o el igualitarismo
quiero escribir un poema sobre mí
porque en mi egoísmo
no cabe ninguna clase

de ideología

jueves, 11 de julio de 2013

firme aquí

nos hemos bajado al bar para discutir
los detalles
de una noche romántica
y tenemos tres cervezas
en la boca
y veinte siglos
de pensamientos pesando
sobre los hombros

así que mientras nos damos
permiso mutuo
para follar con quien nos dé la gana
vamos cosiéndonos los párpados
con agujas finas
y ponemos las rodillas
sobre italia
abierta al oceáno
y volvemos al bar en un óvalo
inconcluso
sobre las misma tres cervezas

podría pasarme la vida entera
en la magia de los trenes
dibujando los cristales
sobre los cientos de feministas
con las cestas cargadas
de zanahorias
y bicicletas enormes
cubriéndome la lengua
pesando el valor de mis pecados
al traspasar los límites de friedenau
y entender que nadie me espera
aquí

tres horas y los ríos
tres cervezas y el puente naranja
y vuelvo a los ojos
vuelvo a las noches sin dormir
los carretes en 35 mm que no se terminan
vuelvo a decirte
que a mí no me va el sado
pero que es la única forma
de arte erótico
que conozco

vuelvo a no querer ir al burguermeister
a preguntar si pueden inyectarme los vegetales
en vena
porque comer se hace trabajoso
y a veces pienso en quedarme así
quieta en el balcón
volverme cada vez más ligera
pero qué podría hacer después
ante los espejos
sin carne que pellizcar
en silencio
sin rojeces en las caderas
sin miradas a doble bies
en el pubis
qué podría hacer después
seca y gris
ante los espejos
si no sigo abierta
frente al sol
con la piel quemada
blanquísima bajo los tilos
y la certeza de seguir

caminando